PRINCIPALES CORRIENTES ECONÓMICAS
1. Mercantilismos del siglo ( XVI ,XVII Y XVIII )
2. Economía clásica ( siglo XVIII y principios del siglo XIX )
3. Marxismo ( desde mediados del siglo XIX )
4. Neoclasicismo y marginalismo desde medidos del siglo XIX
El capitalismo es un modo de producción que abarca e incluye en él a prácticamente toda la humanidad y esto es una característica importante del mismo que le diferencia de otros modos de producción anteriores. Si pensamos en otros modelos anteriores, como el esclavista, el modo de producción asiático (el que giraba en torno a los grandes sistemas de regadío) y el feudal, veremos que únicamente abarcaron algunos territorios en algunas épocas y ninguno de ellos a toda la humanidad. Únicamente el modo de producción más primitivo, la sociedad colectivista recolectora, cazadora y pescadora, abarcó a toda la humanidad, aunque no fue un modo de producción global (o una “economía mundo”, como la han llamado algunos historiadores), pues esas tribus no formaban un sistema interrelacionado, a diferencia del capitalismo que ha tendido, desde su nacimiento, a extenderse por todo el mundo y a formar, especialmente en su etapa actual (globalización) un sistema interrelacionado e interdependiente. LOS MODELOS ECONÓMICOS VIGENTES EN LA ACTUALIDAD Dentro del modelo capitalista, desde su nacimiento, se aprecian dos variantes principales en la
.EL CAPITALISMO COMO EL ACTUAL MODO DE PRODUCCIÓN HEGEMÓNICO
Nuestra referencia en este tema es el análisis de las teorías que han nacido para intentar interpretar el capitalismo, pues aunque todavía sobreviven otros modos de producción anteriores en algunos territorios (hay tribus de recolectores, cazadores y pescadores, rasgos de economías feudales y hasta esclavistas) y algunos países declaran la existencia de una economía socialista planificada (Cuba, Corea del Norte, Vietnam y China, aunque este último país se proclama la coexistencia del sistema capitalista con el socialista, bajo la fórmula: “un país, dos sistemas”), el capitalismo es el modo de producción hegemónico. Cuando decimos que el capitalismo es hegemónico nos estamos refiriendo a que bajo este sistema no sólo vivimos la mayoría de la humanidad, sino que el capitalismo condiciona y dirige la economía mundial y en torno a él giran incluso las economías que están, o dicen estar, fuera de este modelo.
El capitalismo es un modo de producción que abarca e incluye en él a prácticamente toda la humanidad y
esto es una característica importante del mismo que le diferencia de otros modos de producción anteriores. Si
pensamos en otros modelos anteriores, como el esclavista, el modo de producción asiático (el que giraba en
torno a los grandes sistemas de regadío) y el feudal, veremos que únicamente abarcaron algunos territorios en
algunas épocas y ninguno de ellos a toda la humanidad. Únicamente el modo de producción más primitivo, la
sociedad colectivista recolectora, cazadora y pescadora, abarcó a toda la humanidad, aunque no fue un modo
de producción global (o una “economía mundo”, como la han llamado algunos historiadores), pues esas tribus
no formaban un sistema interrelacionado, a diferencia del capitalismo que ha tendido, desde su nacimiento, a
extenderse por todo el mundo y a formar, especialmente en su etapa actual (globalización) un sistema interrelacionado
e interdependiete.
El capitalismo es un modo de producción que abarca e incluye en él a prácticamente toda la humanidad y esto es una característica importante del mismo que le diferencia de otros modos de producción anteriores. Si pensamos en otros modelos anteriores, como el esclavista, el modo de producción asiático (el que giraba en torno a los grandes sistemas de regadío) y el feudal, veremos que únicamente abarcaron algunos territorios en algunas épocas y ninguno de ellos a toda la humanidad. Únicamente el modo de producción más primitivo, la sociedad colectivista recolectora, cazadora y pescadora, abarcó a toda la humanidad, aunque no fue un modo de producción global (o una “economía mundo”, como la han llamado algunos historiadores), pues esas tribus no formaban un sistema interrelacionado, a diferencia del capitalismo que ha tendido, desde su nacimiento, a extenderse por todo el mundo y a formar, especialmente en su etapa actual (globalización) un sistema interrelacionado e interdependiente. LOS MODELOS ECONÓMICOS VIGENTES EN LA ACTUALIDAD Dentro del modelo capitalista, desde su nacimiento, se aprecian dos variantes principales en la
.EL CAPITALISMO COMO EL ACTUAL MODO DE PRODUCCIÓN HEGEMÓNICO
Nuestra referencia en este tema es el análisis de las teorías que han nacido para intentar interpretar el capitalismo, pues aunque todavía sobreviven otros modos de producción anteriores en algunos territorios (hay tribus de recolectores, cazadores y pescadores, rasgos de economías feudales y hasta esclavistas) y algunos países declaran la existencia de una economía socialista planificada (Cuba, Corea del Norte, Vietnam y China, aunque este último país se proclama la coexistencia del sistema capitalista con el socialista, bajo la fórmula: “un país, dos sistemas”), el capitalismo es el modo de producción hegemónico. Cuando decimos que el capitalismo es hegemónico nos estamos refiriendo a que bajo este sistema no sólo vivimos la mayoría de la humanidad, sino que el capitalismo condiciona y dirige la economía mundial y en torno a él giran incluso las economías que están, o dicen estar, fuera de este modelo.
El capitalismo es un modo de producción que abarca e incluye en él a prácticamente toda la humanidad y
esto es una característica importante del mismo que le diferencia de otros modos de producción anteriores. Si
pensamos en otros modelos anteriores, como el esclavista, el modo de producción asiático (el que giraba en
torno a los grandes sistemas de regadío) y el feudal, veremos que únicamente abarcaron algunos territorios en
algunas épocas y ninguno de ellos a toda la humanidad. Únicamente el modo de producción más primitivo, la
sociedad colectivista recolectora, cazadora y pescadora, abarcó a toda la humanidad, aunque no fue un modo
de producción global (o una “economía mundo”, como la han llamado algunos historiadores), pues esas tribus
no formaban un sistema interrelacionado, a diferencia del capitalismo que ha tendido, desde su nacimiento, a
extenderse por todo el mundo y a formar, especialmente en su etapa actual (globalización) un sistema interrelacionado
e interdependiete.
LOS MODELOS ECONÓMICOS VIGENTES EN LA ACTUALIDAD
Dentro del modelo capitalista, desde su nacimiento, se aprecian dos variantes principales en la manera
de organizar algunos aspectos del mismo. Esas dos variantes corresponden también a dos variantes de un
mismo modelo teórico, que partiendo ambas de la defensa o de la aceptación del capitalismo, plantean algunas
diferencias en la manera de organizar ciertos aspectos del mismo:
La economía liberal (también llamada economía de mercado, liberalismo económico, etc.), en la que se
reduce la intervención del Estado en la economía a garantizar su funcionamiento desde la política. Este fue el
planteamiento de los Economistas Clásicos del siglo XVIII y es el hegemónico actualmente, al menos en el discurso
político y académico.
La economía mixta (también llamada economía del bienestar, economía keynesiana, economía intervencionista,
economía socialdemócrata e incluso economía “socialista” – no confundirla con el modelo de economía
socialista derivada de las teorías marxista y de las experiencias revolucionarias-), en la que se plantea
que el Estado debe de intervenir directa y activamente en la economía (que era el planteamiento de los Mercantilistas
y que ha sido la concepción y la práctica hegemónica desde el final de la Segunda Guerra Mundial
hasta los años setenta-ochenta del siglo XX, durante la llamada época keynesiana).
Como elemento de origen anticapitalista, están las economías que se organizan en todo o en parte en
base a los planteamientos socialistas (marxistas) y que proclaman la organización de sus economías desde la
planificación de ésta por parte del Estado. A este modelo se le ha llamado de economía planificada o economía
socialista, aunque en realidad su funcionamiento actual está subordinado al del mercado mundial capitalista,
en su interior sobreviven o se han introducido y desarrollado cada vez más elementos de la economía capitalista
y algunos de sus países más representativos se han convertido en economías capitalistas (la URSS, la
RDA, Polonia, Checoslovaquia, Hungría, Rumania, Bulgaria, Albania, Mongolia, Yugoslavia, Camboy.

II. PRINCIPALES CORRIENTES ECONÓMICAS
El esquema anterior tenemos que tomarlo, como todos los esquemas, como una guía que nos sirve para
acercarnos a una realidad que nunca es simple, que admite pocas clasificaciones esquemáticas y que siempre
es enormemente compleja, variada y variable. Si quisiéramos señalar países que siguen uno u otro modelo nos
veríamos en apuros, pues es prácticamente imposible encontrar un modelo que haya sido aplicado de manera
completa a la realidad.
Por ejemplo: cuando se quiere señalar un modelo de capitalismo liberal solemos recurrir a los Estados
Unidos de América. Sus presidentes, especialmente los que provienen del Partido Republicano, sostienen en
sus discursos que son partidarios de la “libertad” irrestricta de mercado. Pero si analizamos la política real que
practican, nos encontramos que el Estado norteamericano interviene de manera activa en la economía a través
de leyes que favorecen a unos sectores y clases sociales frente a otros, protegiendo a determinados sectores
productivos de la competencia exterior (agricultura, siderurgia, etc.), subvencionando de manera abierta o encubierta
otros sectores (agricultura, industrias estratégicas, etc.), dirigiendo la investigación y la producción en
algunos sectores (armamento, carrera espacial, etc.), presionando a otros países para que transformen sus
economías de acuerdo a los intereses de las multinacionales de capital norteamericano e incluso utilizando su
hegemonía militar para espiar a empresas de la competencia (Red Echelon), para invadir otros países (Afganistán,
Irak…), crear protectorados, apoderarse de recursos estratégicos (petróleo, gas natural…), etc.
Cuando hablamos de economía, como realidad, o de Economía, como teoría, siempre tenemos que tener
presente que en esta materia el “discurso” suele estar muy lejos de la práctica o, al menos, entre éste y ésta
suele haber .

PRINCIPALES CORRIENTES ECONÓMICAS
Si estudiamos el pensamiento económico desde los orígenes del capitalismo, encontramos decenas de
corrientes o “Escuelas” económicas. Incluso dentro de cada Escuela encontraremos variantes, desacuerdos,
evoluciones diferentes, etc. Intentar estudiarlas al detalle, incluso simplemente enumerarlas, es algo que no
cabe en una asignatura de introducción a la Economía.
Por esto, en este apartado nos limitaremos a tratar de manera general 6 corrientes o Escuelas de
pensamiento económico. Estas seis corrientes han sido elegidas por ser las seis que han estado presentes
de una manera decisiva en la evolución de la economía real en los últimos quinientos años. Hay, sin duda,
otras corrientes importantes desde el punto de vista teórico, o que han influenciado algunos aspectos de la
economía, pero las seis que vamos a tratar han tenido como característica el haber sido, o seguir siendo, proyectos
económicos asumidos por Estados importantes, durante un período de tiempo considerable. Es decir,
que han sido corrientes hegemónicas en amplios territorios durante períodos largos

MERCANTILISMO
La corriente que hoy conocemos como Mercantilismo, se puede considerar que fue el pensamiento
económico dominante (o la “filosofía” económica predominante) entre los grandes comerciantes y los “hombres
de Estado” (hombres fuertes, ministros y consejeros de las monarquías absolutistas) de los siglos XVI, XVII y
XVIII, aunque algunos de sus planteamientos también estuvieron presentes en el siglo XV y aun antes. Durante
su vigencia, impulsaron cambios que fueron claves para el crecimiento del poder de la burguesía y para el desarrollo
del capitalismo. Esta corriente de pensamiento tuvo un gran impacto y durante unos trescientos años
fue el pensamiento económico hegemónico.
El mercantilismo surgió y se desarrolló en varios países europeos a la vez, especialmente en Inglaterra,
Francia y Holanda, y dio lugar a varias escuelas de pensamiento dentro de él (mercantilistas, colbertismo, bullionismo,
cameralistas alemanes...).
Desde el punto vista teórico fueron los primeros que escribieron de Economía, independizando esta materia
de la filosofía y de la teología, aunque sus contribuciones a la Teoría Económica fueron más bien fragmentarias.
Trataron fundamentalmente de los “aspectos prácticos” de la economía y entendieron la Economía
como administración o como “ciencia comercial”, cuyo objetivo era conseguir la riqueza y el poder para su reino
y su clase social. No crearon una teoría económica global, sino que propusieron un conjunto de medidas concretas
para cada país y momento, con las que planteaba la “modernización” de la economía.
Como su preocupación principal no era analizar la economía en su conjunto, como sistema, no se les
considera grandes teóricos y algunos ni siquiera les consideran economistas. Su nombre viene de mercator
(comerciante) y se les puso a posteriori, con un cierto carácter de desprecio.
MARCO HISTÓRICO DEL SURGIIENTO DEL MERCANTILISMO
Para intentar entender mejor los planteamientos mercantilistas, como con cualquier otra corriente, hay
que situarlo en el momento histórico de su nacimiento y desarrollo. Como hemos comentado, el mercantilismo
fue el planteamiento económico que acompaño al surgimiento del capitalismo, cuando este nuevo sistema
económico empezó a cobrar fuerza en algunos territorios de Europa a partir del siglo XV, aunque sin alcanzar
todavía a ser hegemónico económica y políticamente.
En esa época, se produjeron importantes cambios que llevaron al auge del comercio interior y exterior de
los países. Estos cambios fueron trasladando el epicentro de la economía desde los espacios locales o comarcales
(el “feudo”) al espacio estatal (el reino) y también al internacional.
Podemos decir que el mercantilismo nació en un marco histórico caracterizado por:
1. Revolución comercial (gran crecimiento del comercio nacional e internacional).
2. Apertura de nuevas rutas comerciales (“descubrimientos”).
3. Auge de la burguesía comercial (capitalismo comercial).
4. Aumento y extensión de la circulación monetaria (y de la producción de metales preciosos).
5. Decadencia económica y política del feudalismo.
6. Surgimiento, en algunos territorios, de monarquías absolutas que se alían con la burguesía.
7. Consolidación de los Estados modernos (unificación de leyes, supresión de aduanas interiores, establecimiento
de nuevos sistemas monetarios unificados, creación de ejércitos profesionales bajo control
de la monarquía, etc.).
No está de más señalar que este marco histórico, estos cambios, fueron también impulsados de manera
consciente y decisiva por los partidarios del mercantilismo.

LOS MERCANTILISTA , EN EL TERRENO ECONÓMICO SE PREOCUPARON PRINCIPALMENTE DE :
1. De las formas de incrementar la circulación monetaria y del aumento de la cantidad de metales preciosos
en sus países (el Tesoro), pues consideraban que la mayor oferta monetaria (mayor cantidad de dinero
en circulación en sus países) haría crecer el comercio y la producción. Esto les llevó al estudio de
la relación entre los metales preciosos que entraban y salían de sus países (Balanza de Pagos) y de la
relación entre exportaciones e importaciones (Balanza Comercial) y de cómo conseguir el superávit de
ambas Balanzas.
2. De las medidas para incrementar la actividad comercial internacional de sus países, con el objetivo de
impulsar el comercio exterior, al que consideraban la base de la riqueza y del poder del país.
3. Del aumento de la producción industrial y agrícola en sus países, y de la riqueza de los mismos en general,
para poder exportar más. Este planteamiento no incluía la mejora de la situación de la mayoría de
la población, pues consideraban que la pobreza de esas mayorías, el que consumieran poco y el que
los salarios bajaran al nivel de subsistencia, ayudaba a que se incrementara la producción y a que aumentara
el excedente exportable.
4. De la política económica de sus Estados y de la reglamentación de la actividad económica de estos y
con sus colonias (impuestos, ingresos, gastos, obras públicas, supresión de aduanas interiores, etc.).

PRINCIPALES ACTUACIONES Y PROPUESTAS QUE IMPULSARON LOS MERCANTILISTAS
1. Proteger a la industria y el comercio de su país (“proteccionismo”):
• Limitar la importación de las manufacturas que pudieran producirse en sus territorios (a no ser que fuera
para reexportarlas posteriormente):
• Prohibición de importar algunas manufacturas para favorecer que se produjeran y compraran las fabricadas
en el país, declarando contrabando, por lo tanto delito, esa actividad.
• Imponer aranceles a algunas importaciones (para encarecerlas y hacerlas menos competitivas).
• Establecer contingentes o cupos para otras más (para importar sólo las cantidades que se creían necesarias).
• No exportar aquellas materias primas consideradas esenciales o estratégicas (para transformarlas en el
país y así mejorar la manufactura local, limitar las importaciones y favorecer las exportaciones).
• Establecer el monopolio del comercio con sus colonias y limitar el desarrollo de las manufacturas en
éstas (para mejorar la economía de la Metrópoli a través de la importación de materias primas y la exportación
de materias elaboradas o manufacturas).
2. Impulsar el comercio exterior del país:
• Favorecer la exportación de manufacturas (tomando medidas para favorecer la producción interior, estableciendo
“primas” a la exportación, concediendo monopolios, otorgando préstamos, etc.)
• Desarrollar la flota mercantil y la flota de guerra (para favorecer el comercio del país). Construir astilleros,
subvencionar la construcción y la compra de barcos, favorecer la formación de marinos, etc. Impulsar
las exploraciones, los viajes, la producción de mapas, las sociedades geográficas, etc.
• Construir grandes puertos, almacenes portuarios, conquistar puertos estratégicos, etc.
• Imponer el superávit de la Balanza Comercial a otros países (recurriendo, si era necesario y posible a
medios militares).
3. Desarrollar el comercio interior del país:
• Suprimir las aduanas interiores y otras trabas al comercio.
• Unificar la moneda, los impuestos, los pesos y medidas, la legislación comercial, etc.
• Impulsar las obras públicas (carreteras, puentes, canales, mercados y otras obras) que incentivan el
comercio y la producción.
4. Desarrollar la agricultura y la manufactura del país:
• Favorecer la producción agrícola y su modernización (introducción de nuevos cultivos, creación de centros
de investigación y capacitación, regadíos, desarrollo de nuevos sistemas de cultivo, maquinaria
también nueva, etc.).
• Crear manufacturas del Estado para sustituir importaciones, exportar y mejorar la producción y el comercio
interno y externo (cerámica, tapices, vidrio, armas, trajes, etc.).
• Desarrollar las innovaciones en la producción manufacturera y la formación de artesanos y obreros
(centros de investigación, escuelas de oficios, etc.).
5. Favorecer la acumulación de metales preciosos en el país:
• Regular y restringir la salida de metales preciosos (oro y plata) del país.
• Favorecer la llegada de metales preciosos (a través del comercio, la minería, la colonización, los robos,
la piratería, las guerras…).
• Aumentar la cantidad de moneda en circulación (atesoramiento, acuñación, Casas de la Moneda…).
• Favorecer la inversión extranjera en el país (regulando la repatriación de beneficios).
6. Regular otros aspectos de la economía del país:
• Establecer sistemas de regulación y control de los salarios.
• Controlar los tipos de interés y procurar que bajen.
• Otorgar subvenciones, establecer monopolios estatales (tabaco, timbres…) y privados, así como otras
ayudas a la producción y el comercio.
7. favorecer el crecimiento de la población:
• Prohibir la emigración (especialmente la de obreros cualificados, maestros y científicos), buscar el incremento
de la población del país, repoblar zonas poco habitadas, etc.
• Favorecer la inmigración al país (especialmente de obreros cualificados).
8. Fortalecer el poder del Estado (centralismo):
• Establecer un sistema impositivo más provechoso y generalizado (impuestos directos e indirectos).
• Instaurar un control aduanero eficiente.
• Crear un ejercito regular, controlado por la monarquía, profesional y bien equipado.
• Implantar una fuerte Administración Central del Estado, una poderosa burocracia gubernamental, un
sistema central de administración de justicia y de policía, etc. y una legislación unificada.
• Establecer legalmente la subordinación de todos los individuos al Estado.

ALGUNOS MERCANTILISTAS FAMOSOS
Con la prudencia con la que tenemos que tratar la adscripción de personajes a corrientes de pensamiento
(más aun teniendo en cuenta que la misma persona ha podido suscribir, en unas etapas u otras de su vida,
los presupuestos de varias corrientes), citamos algunas que defendieron políticas que podemos considerar
mercantilistas:
España:
Luis Ortiz (bullionista). Contable, escribió “Memorial para
que no salgan dineros de estos reinos” en 1558.
Martín Azpilicueta (1493-1586) escribió sobre la abundancia
y escasez de moneda y el poder adquisitivo de esta.
Fray Tomás de Mercado. Teólogo y filósofo, se formó en
la llamada “escuela de Salamanca” y es recordado, entre
otras cosas, por la descripción que realiza en sus trabajos
de la teoría cuantitativa del dinero.
Gerónimo de Uztariz (1670-1723). Planteó la reconstrucción
económica del país en base al incremento de las
exportaciones y de la reducción de importaciones.
Marqués de la Ensenada (1702-1781). Ministro con Felipe
V y Fernando VI. Reconstrucción de la marina, aumento
del comercio con las Indias, recaudación directa de impuestos (sin
“arrendadores”), catastro…
Conde de Floridablanca (1728-1808). Funcionario de alto nivel y Primer
Ministro con Carlos III. Impulsó las siguientes medidas:
Sometimiento de la Iglesia, expulsión de los jesuitas, control de la
Inquisición, disminución de los bienes de “manos muertas”...
Favorecer la libre circulación de la tierra, limitar los privilegios de la
Mesta (para favorecer la agricultura), favorecer la división de los latifundios,
fomentar la pequeña propiedad y los arrendamientos a
largo plazo, reducir los arriendos, fomentar las repoblaciones, impulsar
la venta de tierras comunales…
Restricción de las prerrogativas de los gremios, libertad de industria
y de circulación de mercancías, supresión de aduanas y trabas interiores,
libertad de comercio con las Indias y fin del monopolio del
comercio con América de Cádiz (prosperidad y aumento de los recursos
del Tesoro), liberalización del comercio interior de granos...
Racionalización de impuestos, regularizar y normar los ingresos de
la Corona, extender la contribución a la nobleza y al clero, catastro
de la riqueza nacional y única contribución...
Modernizar la administración de Justicia (reducir el número de leyes
vigentes) y el ejército…
Apoyo a la creación de las Sociedades Económicas de Amigos del País (en 1785 había más de 60).
Guerra contra Marruecos (1775) tras la que se impone a ese país un tratado que concede privilegios comerciales
a empresas españolas y la exportación de granos a Marruecos.
Inglaterra
Cromwell: Impulsó el Acta de Navegación de 1651, “Navigation Act”, por la cual el comercio con y desde Gran
Bretaña y sus colonias debería hacerse exclusivamente con barcos británicos y de tripulación británica.
Algunas medidas mercantilistas de Gran Bretaña en las relaciones con las colonias americanas:
Restricciones al comercio y a la industria de las colonias:
Impulso a la producción de materias primas.
Imposición de que las colonias exportaran sólo a Inglaterra el algodón, arroz, pieles, azúcar, tabaco, añil...
Los productos europeos en tránsito hacia las colonias, tenían que pasar previamente por Inglaterra (para
imponerles tasas de aduana).
Prohibición de crear manufacturas que compitieran con Inglaterra y de exportar sombreros, tejidos de lana
entre las colonias, fabricar hierro forjado…
Todo el comercio se debía realizar en barcos ingleses, construidos en Inglaterra y con tripulación británica.
Otras medidas mercantilistas vigentes en Gran Bretaña en el siglo XVIII:
"... de sesenta años a esta parte, que se descubrieron las
Indias Occidentales, se le recreció (a Sevilla) para ello una
gran comodidad y una ocasión tan oportuna para adquirir
grandes riquezas, que convidó (atrajo) a algunos de los
principales a ser mercaderes, viendo en ello grandísima
ganancia...
Así de este tiempo acá los mercaderes de esta ciudad se
han aumentado en número, y en hacienda y caudales han
crecido sin número. Hase ennoblecido y mejorado su estado:
que hay mucho entre ellos personas de reputación y
honra en el pueblo, de quien con razón se hace y debe
hacer gran cuenta.
Porque los caballeros, por codicia o necesidad de dinero,
han bajado (ya que no a tratar) a emparentar con tratantes;
y los mercaderes con apetito de nobleza e hidalguía, han
tratado de subir, estableciendo y fundando buenos mayorazgos".
Fray Tomás de Mercado, en su obra "Summa de tratos y
contratos" (1569).
José Moñino y Redondo, conde de Floridablanca
(1728-1808). Ministro con Carlos III
II. PRINCIPALES CORRIENTES ECONÓMICAS 7
Jean Baltiste Colbert (1619 – 1683).
Ministro y “hombre fuerte” francés
con Luis XIV
Prohibición de exportar herramientas.

PRINCIPALES CORRIENTES ECONÓMICAS
7
Jean Baltiste Colbert (1619 – 1683).
Ministro y “hombre fuerte” francés
con Luis XIV
Prohibición de exportar herramientas.
Prohibición absoluta de importar tejidos de lana.
Multa y cárcel (de 3 a 6 meses) por incitar a un artesano a emigrar.
Si un artesano emigra y no vuelve en seis meses, tras ser requerido, se le declara incapaz de herencia, de
ser representante o administrador, de poseer tierra, se le embargan sus bienes muebles e inmuebles y se
le declara extranjero a todos los efectos.
Francia
Jean Baptiste Colbert (1619-1683). Ministro con Luís XIV, proveniente de una
familia de ricos e influyentes banqueros y comerciantes textiles, fue también el
gestor de la fortuna del Cardenal Mazarino (uno de los hombres más ricos de
Francia). Durante su mandato impulsó, entre otras, las siguientes medidas:
• Creación de manufacturas estatales frente a la industria extranjera (ordenando
la copia de las técnicas que utilizaban en otros países, atrayendo a
obreros extranjeros, etc.).
• Favoreció, mediante privilegios, exenciones, monopolios y pedidos estatales
a un amplio conjunto de empresas correspondientes a la iniciativa privada,
a las que se distinguió con el título de manufacturas reales. Las fábricas
estatales y las empresas privilegiadas abarcaron diversos campos:
fundiciones, arsenales, vidrio, espejos, porcelana, muebles, tapices, encajes,
medias, paños y sombreros, principalmente.
• Creación de cinco compañías comerciales (a imitación de Holanda y Gran
Bretaña).
• Establecimiento del monopolio del tabaco.
• Construcción del canal del Languedoc (que unía el Atlántico con el Mediterráneo).
• Impulsar la investigación, la formación científica y la formación profesional.
• Someter a la policía a un mando unificado, para controlar toda protesta contra sus medidas.
• Creación de una flota de guerra de 276 barcos en apenas veinte años (de 18 que había en 1661).
• Impulsar la repoblación forestal (bosques de Las Landas, para la construcción de barcos).
• Impulsar la guerra como arma comercial.
• Impulsar la producción de grano en Nueva Francia (hoy parte de Canadá).
• Estableció la obligación de que las entidades del Estado llevaran una contabilidad unificada (libros de entradas,
salidas y saldos).
• Estableció los tipos de interés de los préstamos en el 5%.
• Autorizó la libertad para despedir trabajadores y luchó contra los gremios y su sistema corporativo.
• Impulsó el crecimiento de la población y premió la natalidad.
• Prohibió la emigración de obreros y favoreció la inmigración de oficiales y aprendices.
• Reguló algunos precios y calidades de productos manufacturados y agrícolas.
• Elevó los impuestos de aduanas (sobre todo con Holanda).
• Eliminó aduanas interiores.
• Estableció subvenciones a la construcción y compra de navíos mercantes.
• Favoreció la entrada de burgueses al servicio de la corona.
• Impulsó anexiones territoriales hacia el norte, sur y este de Francia.
Para algunos es el representante más claro del mercantilismo, al que llaman también “colbertismo”. Sus planteamientos
fueron imitados, entre otros países, en Alemania y Rusia.
Portugal
Marqués de Pombal, (s. XVIII). Primer
Ministro portugués con José I, impulsó la
construcción de infraestructuras, expulsó
a los jesuitas y redujo el poder de los
benedictinos, impulsó el comercio y la
manufactura (textil), fomentó de las exportaciones
(especialmente las de vino
de Oporto), puso en marcha una política
proteccionista, trato de independizar la
economía portuguesa de la británica,
impulsó el comercio con Brasil, etc.

ESCUELA CLÁSICA (ECONOMISTAS CLÁSICOS O ESCUELA CLÁSICA BRITÁNICA)

Melchor Gaspar de
Jovellanos (1744-
1811) Martín de Azpilcueta
(1493-1586) Marqués de Pombal (1699 – 1782)
II. PRINCIPALES CORRIENTES ECONÓMICAS 8
La corriente conocida como la Escuela Clásica (también llamada escuela clásica inglesa y escocesa, liberales,
librecambistas, partidarios del “laissez faire…”, etc.), es considerada generalmente como la primera corriente
de Economistas (o creadores de la “Ciencia Económica”), propiamente dichos, en la medida en que
buscaron una explicación global y coherente de los hechos económicos y realizaron reflexiones teóricas, políticas
y filosóficas, centrándose en la economía.
Sus planteamientos eran, en gran medida, contrarios al mercantilismo todavía vigente en Inglaterra y en
gran parte de Europa, pero no se limitaron a proponer medidas económicas concretas, sino que, sobre todo, se
dedicaron a analizan el funcionamiento de la economía en su conjunto, buscando “leyes” económicas y desarrollando
modelos de validez generales, e incluso se plantearon cuál sería la evolución y el futuro de la economía
y de la sociedad. Los antecedentes de la corriente clásica pueden situarse en el siglo XVII en Inglaterra
(Willian Petty, 1623-1687, Jhon Locke, 1632-1704…), pero sus posiciones adquirieron peso desde mediados
del siglo XVIII, hasta mediados del siglo XIX.
Los seguidores de este enfoque de la Economía, se declararon contrarios a algunas medidas proteccionistas
y partidarios del “libre comercio”, así como de la no intervención del Estado en la economía. Consideraban
que para el “progreso” de los países, no sólo era necesario el libre comercio en su interior (como planteaban
también los mercantilistas), sino también a nivel internacional, aunque con algunos matices.
Desde un punto de vista sociopolítico, se les puede considerar defensores de los intereses del naciente capital
industrial inglés, frente a los controles gubernamentales mercantilistas y frente a los grandes propietarios
agrarios (terratenientes que arrendaban sus tierras y a los que consideraban una clase no productiva). Sus
principales teóricos desarrollaron una batalla ideológica y política, para limitar aquellas medidas mercantilistas
que no favorecían el desarrollo industrial y para combatir a la clase terrateniente, que impedía, entre otras cosas,
el abaratamiento de los productos alimenticios y de otros productos provenientes de la tierra.
Marco histórico:
La escuela clásica nació en el momento en el que la burguesía, cada vez con mayor poder económico y
político, estaba rompiendo sus lazos con las monarquías absolutas del “antiguo régimen” y empezaba a invertir
parte de sus capitales en la producción, fundamentalmente en la naciente industria, de la que fue creadora e
impulsora.
Esta nueva burguesía industrial (que seguía siendo también comercial y financiera), necesitaba cada vez
menos de la tutela de las monarquías absolutas y se lanzó a conquistar el poder político para ejercerlo de manera
directa, en varios países (Revolución Inglesa, Revolución Americana, Revolución Francesa…).
No es casual que los Economistas Clásicos fueran en su gran mayoría de Gran Bretaña. Ese país era, a
inicios del siglo XVIII, en el que la burguesía había alcanzado un mayor poder económico y político. En ese
país empezó también la revolución industrial y en esta época la burguesía británica dominaba claramente las
finanzas y el comercio internacionales.
Paralelamente se estaban dando otros fenómenos que también impulsaron esos cambios, como el incremento
de la productividad en el campo (“revolución agraria”), el “nacimiento” (o creación) de la clase obrera urbana
(proletariado) y la generalización de la circulación de mercancías y de la economía monetaria.
La escuela clásica se preocupó fundamentalmente de:
1. Crear un estado de opinión favorable a la eliminación de algunas barreras al comercio internacional.
2. Favorecer la consideración de la burguesía como la única clase social que es productiva y que garantiza
el progreso económico.
3. Impulsar desde el terreno económico las concepciones individualistas, frente a las colectivistas (feudales
y saintsimonistas –socialismo utópico-).
4. Impulsar la desregularización de la economía, eliminando los controles y reglamentos mercantilistas.
5. Liberalizar el mercado de trabajo y eliminar los restos del modelo de protección social feudal.
6. Impulsar el proceso de privatización de la tierra.
7. Ayudar a convertir los conceptos de “modernidad” y “progreso” en los mitos sociales dominantes.
8. Elaborar un modelo, complejo y completo, de interpretación de la economía. Lo hicieron aplicando el
“método positivo”, que pretendía encontrar las leyes naturales y permanentes, lo que les llevó a considerar
sus análisis como “científicos” y a separar la Economía de las consideraciones morales.
Principales propuestas económicas y planteamientos de los economistas clásicos:
1. Limitar el proteccionismo, de acuerdo a los intereses de la industria (moderarlo).
2. Reducir el papel del Estado en la economía a favorecer el marco legal e institucional que permitiera el
crecimiento del capital.
3. Favorecer que el funcionamiento de la economía se rigiera por la propiedad privada de los medios de
producción, la competencia y la división del trabajo a nivel del país (lo que no era novedad, porque
también lo planteaban los mercantilistas) y a nivel internacional.
II.
DAVID RICARDO (1772-1823)
es considerado el principal continuador de las teorías de
Adam Smith y también como el más profundo teórico de la escuela clásica.
No provenía del ambiente académico, no tenía estudios universitarios, pero procedía
de una familia de ricos banqueros y se dedicó a la especulación en la Bolsa
y acumuló una considerable fortuna (se retiró a los 42 años y se dedicó a estudiar
la economía). También fue parlamentario y una persona muy conocida e
influyente. Tuvo gran prestigio como economista.
Su obra más representativa fue “Principios de economía política y tributación”,
publicada en 1817. Esta obra, y en general sus análisis, son más
teóricos y abstractos que los de Adam Smith. Dedicó gran parte de su vida a la
“investigación”, intentando comprender la economía en su conjunto.
En sus análisis recurrió mucho a la elaboración de “modelos” teóricos
económicos. Construyó su principal modelo tomando como ejemplo la agricultura
y considerando que los rendimientos agrícolas eran decrecientes.
Sus análisis y sus propuestas prácticas estuvieron influidas, entre otras
cosas, por las guerras napoleónicas, que hicieron que los terratenientes británicos se enriquecieran por las subidas
de precio de los granos, la posterior protección de los precios agrícolas de la agricultura nacional por parte
del gobierno, el descenso de los salarios, etc.
Sus planteamientos principales pueden resumirse en:
1. Teoría del valor (o del valor trabajo): “El valor de una mercancía, o la cantidad de cualquier otra mercancía
por la que se puede cambiar, depende de la cantidad relativa de trabajo que es necesario para
su producción”. El trabajo entra en todos los procesos productivos y se mide en tiempo de trabajo.
2. El capital puede considerarse trabajo acumulado.
3. La economía tiende al estancamiento. Llegó a esta conclusión, partiendo de los planteamientos de
Adam Smith y por medio de un modelo que, al igual que Malthus, partía del crecimiento de la población,
lo que le llevó a platear que los rendimientos y los beneficios empresariales tendían a descender a largo
plazo. Podemos resumir ese modelo en la secuencia siguiente:
Crecimiento de la población > Demanda creciente de alimentos > Elevación de los precios de los
alimentos y de las rentas de los terratenientes > Necesidad de aumentar los salarios > Descenso
de beneficios
Aunque también consideró que esa tendencia podía detenerse por la mejora de la tecnología (en la industria
y en la agricultura), por la importación de productos alimenticios más baratos y con la emigración de
parte de la población a las colonias.
4. “Teoría de la ventaja comparativa relativa”: Otro de sus modelos más conocidos fue éste, a través del
cual intentaba demostrar que el comercio internacional era favorable incluso en circunstancias en las
que un país era menos eficiente en todo frente a otro u otros.
David Ricardo puso como ejemplos de este conocido modelo dos países (Inglaterra y Portugal) que producían
e intercambiaban dos productos (paño y vino):
5. R
e
g
u
l
a
c
i
ó
n
a
u
tomática del sistema monetario nacional e internacional por medio del patrón oro:
La emisión de billetes (el banco de Inglaterra tenía el monopolio limitado desde 1694) lleva al aumento
de precios y estos a que las exportaciones sean menos competitivas.
Ligar la oferta monetaria a las reservas de oro (patrón oro) y así se producirían ajustes automáticos.
Déficit comercial> Salida de oro> Menos dinero en circulación> Menores precios> Más exportaciones y
menos importaciones> Corrección del déficit comercial.
6. Hay que evitar los impuestos sobre los beneficios y sobre los salarios:
Ponerlos sobre los gastos “improductivos” y sobre quienes los realizan (especialmente sobre los rentistas
y el consumo de lujo).
Si son sobre los salarios (de subsistencia) se trasladarán a los capitalistas y disminuirá el beneficio.

CORRIENTE MARXISTA
El pensamiento marxista en Economía nace en el siglo XIX ligado al naciente movimiento obrero (sindicatos,
grupos y partidos obreros) y a las corrientes de pensamiento anticapitalistas (socialismo utópico, “socialismo
científico” o comunismo, anarquismo o comunismo libertario…) que se desarrollan en su seno y entre sectores
intelectuales. Los planteamientos marxistas son algo más que una Teoría Económica, y constituyen “una
concepción del mundo” que intenta analizar la realidad de la sociedad capitalista desde varios puntos de vista
convergentes (desde la Economía, la Historia, la Filosofía, la Sociología, la Política, la Antropología, etc.), aunque
en general se reconoce que el núcleo de los planteamientos marxistas se encuentra en su análisis de la
economía y en su concepción de la lucha de clases y el papel de ésta en la historia.
Esta interpretación de la economía y de la historia, fue acogida por las organizaciones de los trabajadores
desde la segunda mitad del siglo XIX, llegando a ser el planteamiento hegemónico en éstas hasta finales
del siglo XX. A diferencia de las otras corrientes que estamos estudiando, los planteamientos marxistas no nacieron
de una clase que controlara la economía y el poder político, sino en una clase que tenía un papel subordinado.
En este sentido, sus concepciones económicas no se aplicaron en la práctica hasta que no se produce
el nacimiento de los Estados Obreros (Revolución Bolchevique, en 1917, Revolución China, en 1948, Revolución
Cubana, en 1959, etc.).
Como las otras corrientes que hemos comentado, el marxismo nació en Europa, especialmente en los
países en los que el capitalismo estaba más desarrollado (Alemania, Inglaterra, Francia, Italia, Austria…), pero
se extendió durante el siglo XX a todos los continentes y en todos ellos inspiró la creación de organizaciones
revolucionarias y de movimientos revolucionarios que, en algunos casos, llevaron a estas organizaciones a la
conquista del poder político.
En sus planteamientos económicos partieron de los que hicieron los economistas clásicos, aunque sus
análisis les llevaron a conclusiones muy diferentes.
Esta corriente económica tuvo una gran influencia también en el terreno académico y entre los intelectuales
del siglo XIX y XX, incluidos sectores de la intelectualidad burguesa, escritores, artistas, etc.
En esta corriente destaca Kart Marx, del que esta escuela tomó su nombre y cuyos análisis son considerados
como los fundamentos de esta doctrina. El marxismo, no obstante, no fue, ni es, un pensamiento monolítico,
sino que en su seno se desarrollaron numerosas variantes (la socialdemocracia o reformismo, el leninismo
o marxismo revolucionario, el estalinismo, etc.).
Marco histórico del surgimiento del Marxismo:
El marxismo nace y se desarrolla en la revolución industrial, que transformó en hegemónico al modo de
producción capitalista, convirtiendo en subordinadas o marginales a las economías precapitalistas, provocando
el nacimiento y el crecimiento de la clase obrera industrial.
En este marco se empezaron a generalizar las luchas de los trabajadores por la mejora de sus condiciones
de vida (el primer sindicalismo). Estas luchas se fueron convirtiendo en un enfrentamiento de los trabajadores/as
con la burguesía y el Estado burgués, lo que implicó el auge de las teorías socialistas y anarquistas, y el
que se dieran las primeras luchas obreras por el poder político y económico (Francia 1830, Alemania 1848, nacimiento
de la Primera Internacional –AIT- 1864, Comuna de París en 1871,..).
En este mismo marco, el colonialismo de la época mercantilista se va extendiendo a prácticamente todo el
planeta (que pasa a depender de los principales países capitalistas europeos, primero, de los Estados Unidos y
Japón y, después) hasta convertirse en el Imperialismo de finales del XIX, principios del XX.
La corriente marxista, en el terreno económico, se preocupó fundamentalmente de:
1. Llevar a sus últimas consecuencias los planteamientos teóricos de los clásicos, especialmente la teoría del
valor-trabajo, haciendo ver que los trabajadores son la única clase social imprescindible en la producción y
la que crea la riqueza y el excedente (que le son robados legalmente).
2. Crear una Teoría Económica que permitiera interpretar el funcionamiento y el desarrollo de la economía
capitalista, sus crisis, sus tendencias, etc.
3. Organizar a los trabajadores de todos los países, en base a la convicción de que la economía capitalista, a
pesar de los “avances” que supone, no tiene futuro político y económico, y que debe ser sustituida por otra
basada en la propiedad colectiva de los medios de producción (el socialismo).
Principales propuestas de la corriente marxista:
1. Terminar con el capitalismo, que tiende a convertirse en un sistema que no garantiza el desarrollo econó-
mico, el bienestar de las grandes mayorías y la supervivencia de la humanidad (“o socialismo o barbarie”).
2. “Expropiar a los expropiadores”, socializando los medios de producción que pasarían a ser propiedad colectiva.
3. Establecer un sistema económico, a nivel mundial, basado en los intereses de la mayoría (los trabajadores/as)
a través de la “dictadura del proletariado” (democracia para la mayoría y represión de los intentos
II.












